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20:07h. Domingo, 20 de Agosto de 2017

ESCRITORA Y COACH

Mar Cantero Sánchez

El amor y el bienestar están más relacionados de lo que creemos... 

Mar Cantero Sánchez 2017
Foto: Luciano González
Mar Cantero Sánchez 2017 Foto: Luciano González

Escritora, coach personal, creativa y literaria. Articulista en las revistas: COSMOPOLITAN, Objetivo Bienestar (Grupo Planeta) y Psicología Práctica. Escribió anteriormente para las revistas: Mente Sana (Jorge Bucay), Integral, Piensa es gratis (Joaquín Lorente), y en el blog de moda On Boutique. Sus libros han aparecido en revistas como Cosmopolitan y Ana Rosa. Uno de ellos: “La vida es fácil si sabes simplificar (Zenith-Grupo Planeta)” se ha publicado en España, Portugal y México. Ha creado y dirige sus propios talleres literarios y de crecimiento personal a través de la escritura, que imparte con gran éxito. También es escritora de novela romántica y otros géneros como la novela negra. Recibe diariamente mensajes de lectores que le preguntan sobre el amor y la superación personal, algo que no le sorprende, pues está mucho más relacionado de lo que solemos creer, ya que todos tenemos algo que superar en el amor y en la vida. Para contestarles a todos, realiza un vídeo blog en su web, en el que les responde en persona.

Sus libros y artículos en: http://www.marcanterosanchez.com

Facebook: https://www.facebook.com/marcanterosanchezescritora/

Twitter: http://twitter.com/MarCantero?lang=es

 

 

Nota de la autora:            

Un escritor tiene dos ideas fijas en la mente. Una es consciente, la otra, no. Cuando escribes, lo haces con la ilusión de llegar a publicarlo para que sea leído por cientos, miles de lectores. Esta es una idea que te persigue allá donde vayas, y hagas lo que hagas, en tu vida de escritor o escritora, en incluso en tu vida privada. Sin embargo, mientras escribes, imbuido en esos momentos de fe ciega en el bolígrafo, en que trasmitirá lo que deseas decir a la perfección, cuando los dedos bailan sobre el teclado con un ritmo frenético, cuando sientes que ya no eres tú quien dirige, sino que algo te ha absorbido y escribe a través de ti, entonces sólo te acuerdas de ti mismo, y crees que eres el único habitante de la tierra, además de aquellos que viven gracias a ti en el papel.

La otra idea, la inconsciente e involuntaria, es la de escribir pese a todo y a todos, pese a la desesperación, decía un poema que leí una vez. Escribir a todas horas, en las libres y en las trabajadas, en el ordenador y en un cuaderno, a mano o a máquina como los detergentes, a pesar del frío, de la lluvia y el viento, en verano con las gotas de sudor mojando el papel, en primavera anhelando el perfume de las flores. Escribir aunque se rían de ti, aunque lloren de rabia, aunque te envidien y te odien, te lastimen, te ataquen. Escribir a pesar del menosprecio de los que observan sin más, seres anti empáticos que alucinan contigo. Escribir pese a la incomprensión de los que no persiguen sus sueños porque están seguros de no conseguirlos. A pesar de ellos y sin ellos, el escritor escribe inconsciente, de día o de noche, a cualquier hora, en cualquier espacio y sobre cualquier cosa que tenga un espacio en blanco.

Sé que hay escritores más exigentes con su escritura, pero quizá es sólo cuestión de tiempo el que dejen de necesitar un despacho propio, una tranquilidad ansiada por todos y sobre todo, una razón práctica para escribir lo que escriben, porque el escritor, el verdadero, aquel que escribiría aunque le tocase la lotería no necesita tener un motivo. El o ella, es el único motivo de su escritura, el mejor motivo.

Al principio es sólo una idea, después es un esfuerzo y un placer, pero acaba siendo un hábito del que es muy difícil desprenderse. Se convierte en una necesidad, en un sustento de la vida. Es, a estas alturas, una idea inconsciente que no por haberse concienciado de ella, desaparece.

Escribir, pese a la alegría de vivir y a dejar de disfrutar del presente, y eso sí que es difícil.