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11:25h. Sábado, 20 de julio de 2019

ES CUESTIÓN DE PROPONÉRTELO

Encuentra tu fuerza de voluntad

La perseverancia es el motor del ser humano. Cuando tenemos determinación y ansiamos un objetivo, por inalcanzable que parezca, siempre está ella para acercarnos un poco, vertiendo esperanza sobre nuestros pensamientos.

He conocido a infinidad de personas luchadoras, gente corriente y persistente que persigue su sueño, aunque solo sea jugar en un equipo de baloncesto. La vida me ha demostrado, que con insistencia, valentía y esfuerzo, se llega a la meta; a cualquiera que nos hayamos fijado. Cuando comienzas, la línea es casi imaginaria, imperceptible. Pero día tras día, nuestro más preciado valor nos aproxima a nuestro destino, aquel que nos hemos marcado.

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Admiro la fortaleza de todas las personas que se esfuerzan para conseguir lo que quieren, porque no es nada sencillo. La fuerza de voluntad no es una cualidad inherente a los hombres, podemos poseerla a partir de un principio muy simple: el trabajo. Es como una especie de retroalimentación, la definición en sí misma te conduce a alcanzarla. Si quieres ser persistente, debes comenzar siendo constante, sin desistir, minuto a minuto.

Hay que combatir, esquivar los obstáculos que nos pone la vida, las barreras que nosotros creamos involuntariamente. Hasta que una mañana te levantas de la cama, rememorando las vivencias nocturnas, y tu objetivo se ha cumplido. No ha sido un sueño más, es tangible y real.

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El tiempo es el mejor aliado para todos aquellos que navegan a su favor, sin procrastinar, sin nadar a la deriva. Nada está por encima de la entereza, del férreo vigor que poseemos, de nuestra firme convicción para alcanzar cualquier propósito. Y durante el camino, sin darnos cuenta, crecemos como seres humanos.

No hay una fórmula mágica para poseer esta cualidad tan necesaria. Simplemente, debemos marcarnos unas pautas diarias, pequeñas aspiraciones e ir avanzando en la dirección que nos hemos propuesto. Por ejemplo, si queremos estudiar a distancia, debemos elaborar nuestro plan de acción e invertir el tiempo necesario para llevarlo a cabo. Es fundamental analizar la situación antes de comenzar a poner en práctica la fuerza de voluntad.

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La motivación, a su vez, es imprescindible. Debemos ilusionarnos, creer en nosotros mismos. Somos nuestro mejor aliado. Podemos alcanzar cualquier cima. Paso a paso, sin detener la marcha, así funciona la determinación. Cuando han transcurrido días, meses o semanas, sin darnos cuenta, ya hemos entrado en esta maravillosa dinámica, que nos aproxima hacia cada una de nuestras metas.

La revista no se hace responsable de la opinión de sus autores.

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Héctor Martínez González

Autor de "Una mujer en mis sueños".